Esteban, un niño vendedor de dulces en las calles de Medellin, le robaron el poco dinero que tenía por las ventas, lloraba desconsolado porque sabía que no podia volver a casa sin un centavo. El llanto de Esteban se escuchaba a metros, era imposible ignorar que algo ocurría.
Pero siempre aparece alguien dispuesto ayudar, a tender la mano en la adversidad. Para Esteban no habría ayuda que valiera la pena, el temor de lo que le esperaba en casa era más grande que cualquier transeúnte de buena voluntad dispuesto a consolar aquel niño vendedor de dulces, uno de tantos que recorren las calles de Medellín.
Reseña del concierto de Anneke Van Giersbergen en la Sala Caracol de Madrid, España. Mayo 23 de 2012. En tierras de crisis, falta de trabajo, donde pareciera reinar la tristeza y en algunos la desesperanza, es siempre el arte el que ayuda a elevar los espíritus. Seguramente, como a personas como yo y como a usted amigo lector; eso espero, el arte nos sobrecoge, nos alienta y da fuerza para levantarnos, dejar de lado el pesimismo y seguir. ¿Cómo negarnos a ese goce que el arte y en especial la música nos brinda? Es la música ese alimento para el alma que más se necesita en estas épocas. Anneke Van Giersbergen hace música con y para el alma. Escucharla cantar es toda una experiencia de alegría, felicidad, recogimiento y paz. Su recital en Madrid fue una grata muestra. Más allá de eso aún, un show sin artificios enfocado en la música y en la bella presencia de Anneke, una cantautora holandesa que comenzó su carrera con los míticos The Gathering en una onda muy metal, hoy su son...
Hola: me llamó la atención la historia, y llegué por esos azares del Google
ResponderEliminarUn saludo desde eset rincón
Muchas gracias!!!!
ResponderEliminarAún siento que la historia le falta mucho por contar, aprecio la visita y el comentario, siéntete siempre bienvenido!!!